Vivir sin prisa – Criar sin prisa – Trabajar sin prisa

Hace ya 6 años, La Seta Verde surgió como sucede un embarazo.

Primero fue una idea, después un sueño compartido, después se fue gestando, y en 2013 se convirtió en un restaurante. También fue teatro, tienda de consumo responsable, local de asambleas, sala de conciertos, espacio de juego…

Pero como sucede después de un parto, a partir de ahí, dejó de ser una realidad estática y ha ido creciendo y cambiando, tomando sus propias decisiones, algunas al margen de mis intereses como «mamá» del proyecto… Pero también, como sucede después de un parto, todos los caminos llevan a un lugar hermoso, y los resultados reales superan siempre las expectativas.

Y llegamos, después de cerrar un espacio precioso, y que siempre recordaremos, a un barrio virtual. Un lugar mágico, en medio de ninguna parte, y al lado de todo. Un hogar. Un lugar lleno de personas hermosas, artistas, artesanas, sabias y estudiosas. Personas maravillosas que utilizan sus manos o su corazón para convertir el mundo en un lugar mejor. Personas que deciden cambiar la manera de vivir, de criar, de trabajar, de vender, de consumir…

Porque construir otro mundo, está en nuestras manos. Y se hace sin prisa.